El detenido  se hacía pasar por el propietario de un corralón. La denuncia contra él fue radicada el 18 de junio.

 

Tras un arduo y exhaustivo trabajo de inteligencia, funcionarios de la División Investigaciones del Departamento de Seguridad Ciudadana N° 8, con asiento en la ciudad de Fernández, detuvieron en la provincia de Buenos Aires a un peligroso sujeto que había estafado a varias personas en Santiago del Estero y se había fugado de la provincia con $100.000.

 

La historia se remonta a una mañana del 16 junio, cuando el propietario de corralón de venta de materiales de construcción oriunda de la ciudad de Añatuya, recibió un llamado telefónico de parte de una persona de sexo masculino. La persona al otro lado del teléfono dijo ser de apellido Godoy y que poseía una obra de construcción en la ciudad de Fernández. Godoy necesitaba efectuar la compra de 15 palés de 40 bolsas de cemento cada una.

 

El acuerdo fue pactado, se efectuó el envío a la ciudad de Fernández con el pedido realizado por Godoy. El camión arribó a otro corralón el lunes 18 de junio y allí los recibió Godoy. El estafador habló con el chofer y ordenó ir descargando los palés de cemento. Sin tener la mínima sospecha de la estafa, el conductor junto a empleados del segundo corralón en Fernández, comenzaron a bajar las bolsas.

 

Pero minutos más tarde, se percató que Godoy se despedía y ascendía a un automóvil, diciéndole al chofer que en el interior del local le pagarían lo pactado. Tras terminar con su trabajo el conductor del camión ingresó al corralón y exigió el pago del cargamento. Pero grande fue su sorpresa cuando el propietario del corralón de Fernández, le expresó que le habían pagado la suma de $ 94.200 a Godoy, quien junto al botín se retiró del lugar.

 

El plan de la estafa

 

De acuerdo al relato ofrecido por el dueño del corralón en la ciudad de Fernández, tiempo atrás contactó a Godoy para la compra de unos materiales de construcción. Godoy se presentó como comerciante dedicado al rubro y oriundo de la provincia de Catamarca. Tenía en su poder bolsas de cemento para venderle a $ 160 cada una.

 

Sin sospechar el raid delictivo de la persona que se hacía llamar de apellido Godoy, el propietario del corralón de Fernández accedió a comprarle los materiales. A los días arribó con el camión y las bolsas de cemento y comenzó a bajarlas.

 

El estafador se mostraba totalmente tranquilo, aunque a mitad de la descarga le manifestó una de sus víctimas (de Fernández) que debía emprender viaje urgente por otra entrega en la provincia del Chaco. Habiendo cumplido su palabra, el comerciante le entregó la suma de $ 94.200 por la compra. Mientras Godoy le expresó que el conductor del camión le entregaría las facturas del pago y los comprobantes del material. Con el dinero en manos de la venta, el farsante se retiró en su automóvil.