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La comunidad santiagueña recibió este jueves una noticia que causó profunda conmoción: falleció Eduardo Groh Riemersma, conocido afectuosamente como “El Polaco”, uno de los principales referentes del proteccionismo animal de Santiago del Estero y fundador del refugio El Montecito de los Canichones.

Riemersma, de 49 años, murió luego de sufrir un grave siniestro vial mientras circulaba en motocicleta por la ciudad Capital. El hecho ocurrió alrededor de las 15.40, en la zona de avenida Alsina y calle Ramón Gómez Cornet.

De acuerdo con los primeros informes, el proteccionista perdió el control de su motocicleta y sufrió un violento derrape. Personal del SEASE acudió rápidamente al lugar y lo trasladó de urgencia al Hospital Regional, donde ingresó sin signos vitales. Las circunstancias que provocaron el accidente son investigadas por la Justicia.

Una vida marcada por el amor a los animales

Más allá de la tragedia, la figura de “El Polaco” queda estrechamente ligada a una historia de compromiso y entrega por los animales en situación de abandono y maltrato.

Al frente de El Montecito de los Canichones, desarrolló durante años una incansable tarea de rescate, recuperación y cuidado de perros, convirtiendo el refugio en un símbolo del proteccionismo santiagueño. A lo largo de casi dos décadas, fueron miles los animales que encontraron allí atención y una nueva oportunidad.

Su compromiso con esta causa había nacido luego de una experiencia personal que marcó profundamente su vida. Tras sobrevivir a un grave accidente automovilístico en 1998, y posteriormente encontrarse con un perro rescatado que se convirtió en parte fundamental de su historia, decidió orientar gran parte de su vida al cuidado de los animales.

Desde entonces, su nombre se convirtió en sinónimo de rescate animal en Santiago del Estero. Con recursos propios y el acompañamiento de una amplia comunidad de colaboradores y padrinos, sostuvo durante años la tarea del refugio y promovió distintas iniciativas vinculadas con la protección y el bienestar animal.

Una pérdida que enluta al proteccionismo

La noticia de su fallecimiento generó numerosas expresiones de dolor entre familiares, amigos, proteccionistas y personas que acompañaron su labor durante años.

La partida de “El Polaco” deja además una preocupación inmediata por el futuro de El Montecito de los Canichones, donde permanecen cientos de perros que dependían de su trabajo cotidiano y de la red de personas que colaboraban con el refugio.

Eduardo Groh Riemersma será recordado por haber convertido una experiencia personal de superación en una misión de vida: rescatar a aquellos animales que habían sido abandonados, maltratados o que no tenían ninguna otra posibilidad.

Su legado queda en cada animal que pudo recuperar, en cada adopción y en cada persona que, a partir de su ejemplo, decidió involucrarse en la defensa y protección de los animales.